Adiós señora automuerte.
Ya es hora de que usted me despida
Soltarlo para que se vaya lejos..
Muy
lejos..
Nunca lo necesité, pero lo encaré un par de
veces
Menos mal que no sucedió
Mi vida vale mucho la pena
Y vale la alegría también
Las dos caras de la misma moneda.
Merezco vivir la vida
Y no acudir a usted nunca más
Ya que no es una solución..
Toqué fondo gracias a usted
Y hoy en día quiero salir delante de una
buena vez
Dios quiere habitarme
Y Él no lo tolera a usted.
Amén.

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