Estaba en una fiesta
y no podía no pensar en ella..
Tomé varios tragos
de poco dinero
estaba sediento
La miraba a cada rato
y en ese instante, cuando las cruzábamos
era como un contrato
Deseaba bailar con ella
pero la música no era bella
Me acerqué a una fonola
y puse la mejor de las rolas
Pero ella ya se había
puesto a bailar sola
egoista con su cuerpo
que nada le sobra.
Me quedé mirándola
ella sabía de mi intentona
Le dije hola
bailás muy bien y casi se sonroja
Luego vino otra canción
estupenda
y me ofrecí cual ofrenda
Para acariciar su cintura
y el resto de su escultural hermosura
Salimos del baile
ella a su casa, yo a la mía
estaba raro el aire
Me dio su dirección
para tener una segunda intención
Y así nació
nuestra historia de amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario